Se ha detectado movimiento en las galerías profundas de Moria.
No es tránsito habitual ni patrulla conocida. Algo ha entrado desde las puertas del oeste.
Intrusos en la mina
Los vigías informan de un grupo reducido avanzando por los túneles antiguos.
No son orcos.
Se han visto formas distintas: altos, bajos, armados… y uno de ellos no es como los demás.
Se ha dado la orden de seguirlos.

Preparativos
Se han reunido escuadras en distintos niveles.
Se bloquean pasos, se vigilan salas, se preparan emboscadas.
Nadie cruza Khazad-dûm sin ser encontrado.
Algo más en la oscuridad
Pero no solo los orcos se mueven en la mina.
En los niveles más profundos, donde ni los capataces ordenan bajar, hay presencia.
Antiguo. Ardiente.
Incluso los más duros evitan esos caminos.

Órdenes claras
- Los intrusos deben ser capturados o eliminados
- Si portan algo de valor, será llevado al Este.
- Ningún objeto de poder debe escapar.
Palabras entre la tropa
No gusta este lugar.
Demasiado silencio en algunas salas… demasiado eco en otras.
Pero las órdenes son órdenes, y nadie quiere fallar.
La caza ha comenzado en las profundidades.
Los intrusos no conocen bien estos túneles.
No saldrán fácilmente.
