Según relatan los propios hobbits de la Comarca, no hace mucho que uno de los suyos, Frodo Bolsón, abandonó su hogar en Bolsón Cerrado en circunstancias que, aunque discretas, han despertado cierta curiosidad entre los vecinos.
Una partida sin alboroto
A diferencia de otras ocasiones en las que los hobbits celebran o anuncian cualquier cambio con abundancia de comida y compañía, la marcha de Frodo se llevó a cabo sin gran ceremonia.
Algunos aseguran que se trataba de una simple mudanza, algo no del todo inusual, aunque otros no han dejado de comentar lo repentino de la decisión.

Compañía en el camino
Frodo no partió solo. Le acompañaban Samsagaz Gamyi, conocido por su lealtad y buen hacer en el jardín, y otros hobbits de confianza.
Esto ha dado lugar a más de un comentario, pues no es costumbre entre los de la Comarca emprender viajes largos en grupo sin motivo claro.

Más allá de los caminos conocidos
Los relatos coinciden en que, poco después de abandonar las tierras más habitadas, el grupo comenzó a internarse en senderos menos transitados.
Algunos mencionan encuentros extraños en los caminos, figuras que no eran hobbits ni gentes de la Comarca, lo que ha causado cierta inquietud entre quienes han oído estas historias.

Sensación entre los hobbits
Aunque la mayoría prefiere no dar demasiada importancia al asunto, se percibe una ligera preocupación entre los vecinos más cercanos.
No es propio de los hobbits abandonar la Comarca sin intención de regresar pronto, ni adentrarse en lugares donde los caminos no están bien marcados.
Por ahora, no se tienen más noticias del grupo, aunque se espera que todo no sea más que un viaje algo más largo de lo habitual.
Aun así, los cronistas consideran oportuno dejar constancia de este hecho, pues no es común que un Bolsón abandone su hogar sin razón conocida.
