Partida de la Compañía y los primeros movimientos hacia el Este

La compañía está formada por representantes de diversos pueblos: hombres, un elfo, un enano y otros individuos de menor estatura procedentes de la Comarca.

Esta combinación, inusual en otros tiempos, refleja la gravedad de la situación actual, en la que las diferencias entre pueblos han sido dejadas de lado en favor de un objetivo común.

Los miembros de la compañía están conformados por varias razas, unidad para esta importante misión

Según los informes recibidos, la compañía partió hacia el sur, siguiendo rutas que evitan en la medida de lo posible los caminos vigilados.

Se cree que su intención inicial era atravesar las montañas y avanzar hacia el Este, aunque las condiciones del terreno y la vigilancia del Enemigo dificultan cualquier predicción precisa.

Las condiciones climáticas en las montañas han resultado adversas, obligando a la compañía a reconsiderar su ruta.

Se han reportado fuertes nevadas en pasos elevados, lo que ha impedido el avance y ha puesto en riesgo la integridad del grupo.

Ante estas dificultades, se ha considerado la posibilidad de atravesar las antiguas minas de Moria.

Esta opción no está exenta de peligro, pues desde hace tiempo no se reciben noticias fiables de lo que habita en su interior.

Aun así, algunos miembros de la compañía consideran que podría ser la única vía practicable.

Enfrentamiento en Moria

Desde el punto de vista de los Hombres, esta empresa presenta un riesgo considerable.

La compañía es pequeña, y su éxito depende en gran medida del sigilo y la resistencia, más que de la fuerza.

No obstante, su discreción podría ser precisamente su mayor ventaja frente a los ejércitos del Enemigo.

Se concluye que la misión ha entrado en una fase crítica desde su inicio, enfrentándose ya a obstáculos naturales y decisiones de gran peso.

El desarrollo de los acontecimientos será seguido con atención por los cronistas del reino.