La Fiesta de Bilbo Bolsón

Según el testimonio de los propios hobbits, aquel día fue anunciado como una celebración de especial importancia, pues Bilbo Bolsón alcanzaba una edad notable incluso para los estándares de su pueblo.

La preparación de la fiesta fue extensa y cuidadosa, como es costumbre entre los hobbits, quienes valoran en gran medida la comida, la compañía y la tranquilidad.

Los hobbits se preparan para un día de festejos por el cumpleaños de Bilbo

Los hobbits de la región, gentes de pequeña estatura pero de carácter afable, se reunieron en gran número para asistir al evento.

Se observaron largas mesas, abundante comida y una disposición general a la celebración que rara vez se ve perturbada por los asuntos del mundo exterior.

En medio de la celebración, ocurrió un hecho que los testigos describen como inesperado pero no necesariamente alarmante: la llegada del mago conocido como Gandalf.

Su presencia, aunque inusual, no fue recibida con temor, pues entre los hobbits es conocido por su afición a las historias, los fuegos artificiales y las visitas poco anunciadas.

El mago Gandalf el Gris

Con la llegada de Gandalf, la celebración adquirió un carácter aún más singular. Se menciona la aparición de luces, sonidos y artificios que sorprendieron a muchos de los asistentes, aunque no causaron pánico ni desorden.

Los hobbits presentes describen el evento como “muy llamativo” y “bastante fuera de lo habitual”, aunque no carente de diversión.

Desde una perspectiva más amplia, este acontecimiento no tendría relevancia política o militar. Sin embargo, se considera significativo por el estrecho vínculo que parece existir entre ciertos individuos de la Comarca y figuras de mayor importancia en los asuntos de la Tierra Media.

El homenajeado Bilbo Bolsón

Los hobbits concluyen que la jornada fue, en términos generales, una fiesta muy lograda, con buena comida, buena compañía y un espectáculo final inesperado.

No se reportan incidentes graves, y el evento es recordado con satisfacción por los asistentes.